Tengo un gato blanco de pelo amarillo.
Con dos lunares en las espalda que parecen dos ojos.
Y yo sí creo que son dos ojos, porque nunca le puedo sorprender por la espalda.
Me encanta cargarlo en mis brazos y llevarlo a la cama.
Por que es livianito y casi no pesa nada.
Se emborracha con mis palabras y el alcohol barato que siempre compro.
Este gato me da miedo.
Porque camina mejor que yo sobre los tejados.
Y hay veces que no lo puedo seguir.
Me gusta que se asome a su balcón y el viento lo despeine.
Me gusta cuando esta despeinado.
Me gusta cuando no lo veo por mucho tiempo y luego me lo encuentro, por ahí…
Este gato me da miedo.
Por que nunca me pregunta ni me cuenta nada.
Solo me mira y se ríe.